Fuente: Diario Gestión. Vemos con alarma cómo algunos organismos reguladores abandonan el rigor técnico para adoptar posturas populistas al momento de determinar los ajustes de las tarifas de los servicios públicos. El análisis tarifario no puede reducirse a ver si los precios de los servicios suben o bajan en el corto plazo. El objetivo central debe ser que las tarifas cubran costos eficientes reales, garanticen la recuperación de la inversión y preserven la calidad de los servicios públicos. Cuando las tarifas se fijan por debajo de ese equilibrio, el alivio inmediato para el usuario suele convertirse en menor cobertura, redes deterioradas y mayor riesgo fiscal para el Estado. El año pasado, lo vimos con SUNASS y las tarifas del agua: una fijación arbitraria donde el Estado asfixió al propio Estado (SEDAPAL), afectando la viabilidad de las EPS a nivel nacional. Los dolientes somos los peruanos condenados a una precaria infraestructura sanitaria cuya brecha jamás se ...
Carlos E. Paredes PhD // Gestión