Al margen de los resultados electorales, estoy seguro que la gran mayoría de nosotros celebramos que finalmente haya acabado la campaña electoral. La segunda vuelta estuvo caracterizada por un sinnúmero de golpes bajos. Pero no solo eso, también hubo errores mayúsculos en ambos bandos, errores que le pudieron hacer perder la elección a cualquiera de ellos, al punto que el que resultó ganador lo hizo solo porque los errores del contrincante terminaron sobrepasando a los errores propios. Escribo este artículo la noche del sábado anterior a la elección. Como muchos de ustedes, esta noche me di el tiempo de ver el partido de Perú frente a Haití en la Copa América. Hice esto después de recibir sopotocientos “whatsapps” con los resultados de las encuestas “confidenciales” de GFK e IPSOS y, por supuesto, de retransmitirlos, contribuyendo así a convertir la encuesta confidencial en un fenómeno viral en las redes sociales. Según ...
Carlos E. Paredes PhD // Gestión