Fuente: Diario Gestión. Hace 10 años, publiqué un artículo con este mismo título, justo después de la primera vuelta electoral de aquel año. En aquel entonces, los mercados financieros locales habían registrado una alta volatilidad justo antes de la segunda vuelta. En dicho artículo me preguntaba “¿por qué en el Perú, cuando se hace evidente que una opción de izquierda radical puede tomar control del Ejecutivo, se dispara el dólar y se desploma la Bolsa de Valores?” Esto es lo que sucedió en el 2011 con el surgimiento de Humala, en los días que precedieron a la primera vuelta del 2016 y luego en el 2021, cuando Pedro Castillo pasó a disputar y eventualmente ganar la presidencia en la segunda vuelta, y ahora con Roberto Sánchez asomándose al balotaje. La pregunta vuelve a ser pertinente hoy. ¿Estamos frente a mercados ideologizados que castigan determinadas opciones políticas, o ante un mecanismo simple y no conspirativo de formación de precios? La evidencia sugiere lo segundo. En los m...
Fuente: Diario Gestión La teoría económica tradicional considera que más opciones y mayor información llevan a mejores decisiones y mayor bienestar. Sin embargo, la nueva teoría del comportamiento matiza esta intuición. Cuando el número de alternativas es excesivo, los individuos pueden experimentar sobrecarga cognitiva, lo que conlleva a decisiones menos informadas, heurísticas simplificadoras o, incluso, a postergar las decisiones. En lugar de empoderar, el exceso de información puede confundir. Probablemente, esto sea lo que le esté pasando a los peruanos en este proceso electoral, en que muchos de los electores no saben por quién votar (los “indecisos”). Estas elecciones no solo se caracterizan por la sobreoferta de partidos políticos y candidatos, sino también por las múltiples decisiones simultáneas que deberá tomar el elector. El votante peruano no emitirá un solo voto, sino cinco: para la presidencia, el senado nacional, el senado regional, la cámara de diputados y ...